Joa y Sus Videos
Hacía mucho tiempo que las chicas
habían decidido que contar historias era lo suyo. ¡Y qué camino tan difícil
parecía! Pero estaban las ganas de compartir la cosmovisión que compartían, esa
forma particular de ver el mundo a través de los ojos de la naturaleza. Hacer
videos era lo de ellas. Y Joana era particularmente hábil cuando se trataba de plasmar
las visiones de su novia, que hablaban siempre de la selva,
de animales salvajes y de gente que metamorfoseaba en plantas y
animales, y que convivía con esa dicotomía carnal y fantástica, propia de las
tribus amazónicas.
Joana conocía todas las
herramientas necesarias. Era una capa. Tú le decías soñé esto y ella te
entendía como si hubiera estado contigo en tu sueño, o mejor aún, como si fuera
capaz de ver los patrones detrás de cada sueño, de manera que armaba una pieza
audiovisual que se acercaba al borde de tus experiencias oníricas. Eran una
excelente pareja. Cris hablaba a través de la pintura, y Joana a través de la
pantalla. Siempre decía que un buen producto audiovisual puede recorrer todos
tus estados de ánimo.
Entonces, un día cayó enferma.
Brevemente, por cierto, pero todos se asustaron. Porque pasaron dos meses en los
que estuvo en la camilla sin poder salir después de la operación. Cris siempre
iba, y había preparado algo especial para su cumpleaños. Llevamos el proyector
y lo pusimos en su cuarto de la clínica. Encendimos los parlantes,
prendimos un "wiro" y le dimos play. Nuestros mejores días aparecían en la
pantalla, editados y recortados de tal manera que se viera lo mejor de
nosotros, con la música que siempre bailábamos, y con una transición de las
mejores obras de Cris. Su voz en off explicaba sus pinturas. El proceso
creativo y la inspiración. Y a medida que Cris rebuscaba en cada vericueto de
su amor, y en las cosas que su novia le provocaba, yo veía como Joana se
enervaba y enternecía, se mataba de risa y luego lloraba, sosteniendo la mano
de Cris y entregada al momento sublime que llegaba con la historia. “¿Ves, Cris?”, le dice Joana. Yo me río
porque no estoy habituado a verla enternecerse. Es un poco raro. Pero no tanto,
si Joana era todo feeling y buena vibra. Se abrazan largo rato. Y José
Carlos y yo pensamos “¿debemos dejarlas solas o qué?”. Pero el abrazo expira y
Cris prende otro "troncho". Ya tenemos que irnos, Joa debe descansar. Ya
está feliz, dormirá bien. Nada es más rico que dormir remecida por las
emociones. Hasta mañana, Joa, le decimos todos. Y qué bonito que hayas sentido
tú, cuando más lo necesitas, eso que haces sentir a la gente que ve tus videos. Adiós.
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